INDIGNA LA MUERTE DE SARA ¿Y el procurador qué?
En la sección Mujeres por admin el 5 Junio 2010 a las 3:14 pmSe me enchino la piel al saber de la saña con la que fue asesinada Sara Ferral Pacheco, la mujer de la zona maya que hasta el último momento exigió para su pequeña hija, lo que por ley le corresponde, que es la pensión alimenticia y que su cobarde padre Ramón Santos Gómez, secretario técnico del Ayuntamiento de Felipe Carrillo Puerto, se negó hasta el último momento a dar.
Sí, se necesita ser muy cobarde para no reconocer su hombría en el caso de su paternidad, señor Ramón Santos Gómez. Se necesita ser muy cobarde para no poder arreglar con palabras y un poquito de materia gris las consecuencias de sus actos, actos que en su momento disfruto mucho.
Cuanta cobardía para tener que recurrir a las amenazas y tratar de hacer desistir a una mujer para no tener que cumplirle a una pequeña con la pensión alimenticia y no tener que ver mermadas sus jugosas ganancias en el sobre de la quincena, no fuera a quedarse pobre el miserable Ramón Santos Gómez.
Definitivamente las mujeres no podemos quedarnos calladas ante hechos tan lamentables y repudiables como el artero y cobarde asesinato de Sara Ferral Pacheco, que no solo no tenia por que morir, por buscar la seguridad de su pequeña hija, sino que tampoco debía morir de una manera tan trágica, a manos de alguien que demostró todo su coraje, rabia, impotencia y sobre todo cobardía.
Yo como mujer le exijo al recién estrenado Procurador de Justicia del Estado, licenciado Francisco Alor Quesada a que haga su trabajo. No le pido mayor esfuerzo que el de la justicia y no quiero escuchar palabrería como: “estamos investigando…”, “estamos buscando elementos para determinar…” “estamos cumpliendo con lo que marca la ley…”.
No señor procurador, no se vale darle largas al asunto porque se trata de una humilde mujer del campo y no del caso de una mujer turista adinerada asesinada en un hotel y que el solo hecho de pensar que pudiera afectar la imagen del destino, es suficiente motivo para investigar a fondo.
No señor procurador, ambas eran mujeres, ambas seres humanos y no merecían morir. Por lo tanto la justicia debe ser pareja. Hoy licenciado Alor, usted tiene la justicia en las manos. Aplíquela con valor y no nos vaya a salir con que en el caso del asesinato de Sara Ferral Pacheco, el principal sospechoso, o sea Ramón Santos Gómez, flamante Secretario Técnico del Ayuntamiento de Felipe Carrillo Puerto, se les escapó.
Por Guillermina García
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