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JANET EL HURACAN QUE ACABO CON EL CHETUMAL DE MADERA, CUMPLIÓ 62 AÑOS

En la sección Cultura por el 28 septiembre 2017 a las 9:03 am

Payo Obispo News.Com.Mx

Chetumal, Quintana Roo a 27 de septiembre del 2017.- Janet, es uno de los huracanes más poderosos que haya afectado a Quintana Roo. La noche del 27 de septiembre de 1955 Janet, el décimo ciclón de la temporada, tocó tierra en Xcalak, con vientos de 280 kilómetros por hora, que lo clasificó en categoría cinco en la escala Saffir/Simpson, dejando una estela de destrucción y muerte que trascendió a otras comunidades sureñas, como Mahahual y Chetumal, asentamientos humanos del entonces Territorio Federal.

“A nosotros nos avisaron que venía un huracán pero nosotros nunca lo creímos, y cuando nos decían venia y venia y no venía nada, el día que nos dijeron que ya venía no hicimos caso y toda la gente se confió”, reseña doña Gloria Kumul.

Janet, dejó un saldo oficial de 87 muertos, aunque sobrevivientes, hablan de cientos más, así como decenas de desaparecidos.

“Cuando amaneció solo veía los muertos en la calle, cuando entró la tarde, había muchas casas, todas las casas que existían, cuando amaneció solo quedaron tres casas”, cuenta doña Gloria Kumul Catzín, en ese entonces de 14 años, una de las sobrevivientes de la tragedia.

El huracán, destruyó cientos de casas de madera, de influencia inglesa, constituida como la imagen icónica del Chetumal antiguo, algo de lo que nunca, la ciudad, se pudo recuperar.

Fueron decenas de los héroes anónimos que surgieron en Chetumal, tras el paso de Janet, el más ejemplar, el caso del Sargento de la Policía José Arnoldo Rendiz Solís, quien mientras salvaba vidas, cinco de sus sietes hijos fallecían ahogados.

O el elemento del Ejército Mexicano, que murió decapitado por una lámina que volaba por los aires, mientras llevaba en brazos a una de las rescatadas.

En la actualidad, prevalece “La Casa Voladora”, que en realidad, el termino, es “navegadora”, una vivienda ubicada desde entonces en la Calzada Veracruz entre Carmen Ochoa de Merino y Othón P. Blanco, casa de madera que resguardaba a 28 personas, todas ellas salvaron sus vidas, no obstante que, la casa, fue arrancada de su base por los efectos del tsunami posterior al ciclón, y llevada a 300 metros de su sitio original.

Hoy y para nostalgia de muchos, la emblemática casa, se encuentra sola y abandonada, la placa de bronce que reseñaba su historia, no existe, fue retirada por los amantes de lo ajeno.

Otros de los iconos de la tragedia, fue una cuña de madera atravesada en un poste de energía eléctrica, en las calles 22 de enero y boulevard bahía, las historias urbanas indican que el poste original de madera, se ubica en la colección privada de algún político, en su lugar, existe una réplica que lo recuerda.

El entonces Territorio Federal de Quintana Roo, que incluía tres o cuatro asentamientos, a lo mucho, sobrevivía de las actividades económicas como la copra, el chicle, la extracción de madera, entre ellas el “palo de tinte”, saqueado al máximo por los ingleses y la pesca.

De aquel Chetumal, solo se tienen tristes recuerdos; sin embargo, la tragedia impulsó a los sobrevivientes, hacer lo que hoy es el vigoroso y fuerte Estado de Quintana Roo.

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