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¿A qué izquierda pertenece Gabino Cué?

En la sección Diez Comunicación por el 27 agosto 2012 a las 8:51 am

A Reserva


Bárbara GARCÍA CHÁVEZ

Después de las elecciones federales de éste año, Gabino Cué Monteagudo no encontraba acomodo en la geometría política nacional, sin el cobijo del PAN, que de por sí ya no calienta; el PRI por ahora no es opción, basta tener muy cerca, incómodamente cerca a los priistas de su gabinete, que no responden ya ni al PRI ni al gobernador, son híbridos sin consistencia política.

Entonces, Gabino Cué ¿camina por  la izquierda? Así parece, lo refrendó hace unos días a tambor batiente, en esa convención acapulqueña, en que los partidos de la alianza progresista anunciaron la creación del Frente Amplio de las Izquierdas, y a la que asistió como gobernador “orgullosamente de izquierda”. Hubo abrazos, besos, congratulaciones entre unos y otros, casi todos de origen tricolor, casi todos amigos de mucho tiempo, desde que militaban orgullosamente en el PRI, ya entonces aprovecharon la reunión para impulsar, estratégicamente, el golpe de mano auspiciado por el propio López Obrador, el sorprendente nombramiento de Manuel Bartlett Díaz como coordinador del PT en el Senado. ¿Arrepentimiento, cinismo, unción, conveniencia? Tal vez, solo acuerdos políticos coyunturales que dejan un mal sabor de boca ¿a usted no?

Fue durante esa reunión cuando Oaxaca y el mundo se enteraron que su gobernador se declaraba como un hombre de izquierda, argumentando -henchido su corazón- su convencimiento en los postulados socialistas,  casi cantando “La Internacional” con el puño izquierdo en alto y húmedos los ojos, tal vez de emoción o pensando que explicación daría a su regreso, a sus ricos promotores y a sus compinches políticos.

A pocos días de su inusitada militancia izquierdosa, ya en Oaxaca, los acontecimientos políticos se suceden uno tras otro, cuestionando sus principios progresistas y sus alianzas con los grupos más radicales, o por lo menos los que se adjudican la resistencia social, algunos que incluso fueron cooptados con el argumento de participación ciudadana y el gobierno ciudadano.

Pudiera parecer que en Oaxaca no se reedita la campaña ni política ni mediática que refrende la adscripción del gobernador a las diferentes expresiones de la izquierda, en todo caso, pasa lo contrario, desde los partidos como las organizaciones no gubernamentales que se dicen de izquierda.

Convergencia, ahora Movimiento Ciudadano, su partido, desparramado, apenas conservó el registro y sus dirigencias, nacional y estatal, se desconocen entre sí y, formalmente, está invadido por personeros y seguidores de López Obrador. Ahí Gabino Cué no rifa aún con su camiseta anaranjada, pues sus rencillas con unos y otros lo han separado de las pocas bases con las que ya muestra distancia. Se utiliza la tribuna legislativa para pedirle cuentas a él y a su gabinete.

Pensar en ser embozado por la izquierda salomónica del PT, obliga de facto al gobernador a justificar la permanencia del Secretario de Desarrollo Agropecuario en su ineficiente función, bajo la amenaza constante de Salomón Jara Cruz, que ostenta el cetro pejista, haciendo valer su peso faccioso. En día anteriores, Jara mostró su ponche reuniendo a las y los diputados electos de la alianza progresista en Oaxaca para hacer un pronunciamiento a su favor y cuestionando las políticas del gobernador, mientras el insiste en ser de izquierda.

Con los grupos del PRD en Oaxaca, Gabino Cué no encuentra su lugar, va de un lado a otro, les refuerza posiciones y prebendas, les habilita concesiones del autotransporte y nada, no lo consideran de los suyos.

En los últimos días la dirigencia estatal del PRD y otros organismos independientes de la entidad cuestionaron y recriminaron al gobierno por el asesinato del síndico Luis Enrique Martínez Cruz, en Santa Cruz Xitla; el atentado que sufrió Juan Domingo Pérez Castillo, líder histórico del Movimiento Único de Liberación y Lucha Triqui; también en la región de la Mixteca fue baleado el líder antorchista Pedro Reyes José, y en Juchitán de Zaragoza asesinaron a Francisco Vásquez Sánchez, militante del PT en esa municipalidad.

Estos crímenes contra luchadores sociales obstaculizan la inserción fáctica de Gabino Cué Monteagudo a cualquier expresión de la izquierda oaxaqueña, partidaria o no; no obstante, sus declaraciones que quedan cada vez más desacreditadas, incluso, por aquellas organizaciones civiles que en un primer momento se desprendieron de sus ropajes de autonomía para ser cooptadas en beneficio del gobierno ciudadano, las mismas que ahora señalan furibundas la actuación de las instancias de seguridad y procuración de justicia.

No, es evidente que el gobernador de Oaxaca, Gabino Cué y su gobierno, no caben esquema democrático alguno (si es que los hubiera). Hoy la falta de definición política que desde las elecciones locales del 2010, se reafirma con mayor contundencia: No hay rumbo ni directrices, no hay definición. Sin embargo, lo que sí es posible afirmar, es que ni el gobernador ni el gobierno de Oaxaca pueden llamarse de izquierda. La verdad es que esta afirmación ha sido rebasada, el concepto de izquierda o derecha es lo de menos, el problema es que en Oaxaca no hay gobierno.

Acción urgente…

Ante la negligencia cómplice del Procurador del Estado, Manuel de Jesús López López, qué espera el Defensor de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca,  Arturo de Jesús Peimbert Calvo,  para iniciar una queja de oficio para que se investigue de inmediato el abuso sexual a niños y niñas en los albergues de comunidades indígenas.

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